Después de desayunar preparamos un macuto con comida y nos fuimos de excursión a la ciudad de Zhenjiang, que es donde está el orfanato donde estuvo Carmen.Nos desplazamos en taxi hasta una de las tres estaciones de tren de Nanjing. Tuvimos que esperar un buen rato, por lo que nos dimos un paseo por el parque con lago que había delante de la estación.
Montamos en el tren, una especie de AVE, pero de proporciones chinas. La cria se lo ha pasado en grande, no ha parado de brincar todo el camino, que fue de poco más de media hora.

Zhenjiang es un ciudad con millones de habitantes, sin nada de turismo extranjero, y en una provincia considerada rica. Como el orfanato estaba al otro lado de la ciudad, nos dió ocasión de ver lo cotidiano de la vida en china, fuera de lujos y comercios occidentalizados; China en estado puro. Desde luego que son un pueblo de comerciantes, en un mismo edificio los locales se suceden uno tras otro, vendiendo las cosas más dispares.
Y llegamos al orfanato.
Realmente no fue tan decepcionante en las instalaciones, teniendo en cuenta donde estábamos. Los niños están bien cuidados y alimentados, y quieren a sus cuidadoras. Los medios quizás no eran tan escasos como podía esperarse, tal vez por que, como hemos dicho, la provincia no es pobre
Lo que te encogía el corazón era los niños que estaban allí. En esta provincia hay relativamente pocos abandonos y la mayoría son de niños con algún problema (lesiones cerebrales, labios leporinos, enfermos de corazón, deformidades corporales....) Las únicas niñas que había sin ningún problema eran Carmen y otra cría de 18 meses a la que irá a buscar buscar su familía en 20 días. Los niños que quedan tienen muy pocas posibilidades de ser adoptados.... yo les besé y les aciricié y les dí un montón de mimos el rato que estuvimos allí. Jose les infló globos y les dió Chupa Chups. Es duro pensar que la mayoría de ellos estará allí toda su vida. Nunca podré olvidar sus sonrisas.
Carmen se portó bien; se iba contenta con sus cuidadoras y se volvía feliz con nosotros. No miró atrás cuando nos íbamos, de hecho se quedó dormida en brazos de Jose al salir de allí.

Despues de esta visita tan dura no tendremos que imaginar nada, ni bueno ni malo, de lo que pudo ser la vida de Carmen antes de estar con nostros. Lo hemos visto y se lo podremos contar.
El resto de la tarde lo pasamos en la habitación. Carmen tuvo su dosis de juego y aquí os la ponemos en su acrobacia favorita (no es casual, suele jugar así)
Zhenjiang es un ciudad con millones de habitantes, sin nada de turismo extranjero, y en una provincia considerada rica. Como el orfanato estaba al otro lado de la ciudad, nos dió ocasión de ver lo cotidiano de la vida en china, fuera de lujos y comercios occidentalizados; China en estado puro. Desde luego que son un pueblo de comerciantes, en un mismo edificio los locales se suceden uno tras otro, vendiendo las cosas más dispares.
Y llegamos al orfanato.
Realmente no fue tan decepcionante en las instalaciones, teniendo en cuenta donde estábamos. Los niños están bien cuidados y alimentados, y quieren a sus cuidadoras. Los medios quizás no eran tan escasos como podía esperarse, tal vez por que, como hemos dicho, la provincia no es pobre
Lo que te encogía el corazón era los niños que estaban allí. En esta provincia hay relativamente pocos abandonos y la mayoría son de niños con algún problema (lesiones cerebrales, labios leporinos, enfermos de corazón, deformidades corporales....) Las únicas niñas que había sin ningún problema eran Carmen y otra cría de 18 meses a la que irá a buscar buscar su familía en 20 días. Los niños que quedan tienen muy pocas posibilidades de ser adoptados.... yo les besé y les aciricié y les dí un montón de mimos el rato que estuvimos allí. Jose les infló globos y les dió Chupa Chups. Es duro pensar que la mayoría de ellos estará allí toda su vida. Nunca podré olvidar sus sonrisas.
Carmen se portó bien; se iba contenta con sus cuidadoras y se volvía feliz con nosotros. No miró atrás cuando nos íbamos, de hecho se quedó dormida en brazos de Jose al salir de allí.
Despues de esta visita tan dura no tendremos que imaginar nada, ni bueno ni malo, de lo que pudo ser la vida de Carmen antes de estar con nostros. Lo hemos visto y se lo podremos contar.
El resto de la tarde lo pasamos en la habitación. Carmen tuvo su dosis de juego y aquí os la ponemos en su acrobacia favorita (no es casual, suele jugar así)


Que contorsionista, EN POCOS AÑOS AL CIRCO DEL SOL !!!!!!
ResponderEliminarUnas fotos impresionantes y como siempre mi sobri guapísima.
Ayer se os echo mucho de menos y cuando digo mucho es muchísiiiiiiiiiimo.
BSS
¡Ah!, pero vosotros no haceis ésto?, que decepción, yo, que digo yo, nosotros todas las mañanas según nos levantamos y antes de desayunar nos saludamos mirándonos por debajo de las piernas como hace Carmen, y luego ya desayunamos, es más, ahora mismo estoy escribiendo en el ordenador en esta postura. Y nos nos duele nada, no creais.
ResponderEliminarBesos.
Ja,ja,ja...que bueno el comentario de anajoseinés...En fin, que Carmen nos sorprende cada día con una cosa más bonita, si cabe...es MARAVILLOSA!!! Y SOBRE TODO FEEELIZZZZ!!! Besos...guapos!!!!
ResponderEliminarpilarpatxiceliavictor
¡Pero qué bonitas las fotos de Carmen!. Ya no me la puedo imaginar sin ustedes,... sin nosotros. Lo que me ha producido una tristeza muy grande es lo de la visita al orfanato. No alcanzo a entender que un niño pueda vivir sin el amor de unos padres. Es por lo que me alegra aún mas que nuestra Carmen esté con ustedes dos. Ella tuvo un comienzo muy duro en esta vida, pero con la llegada de ustedes ha vuelto a nacer para vivir otra completamente distinta. Una vida rodeada del amor y la fuerza que solo una familia puede ofrecer.
ResponderEliminarBesos
que suerte haber visitado su orfanato, no todo el mundo tiene esa oportunidad... y que penita los peques que se quedarán allí por siempre... aunque nunca se sabe, a algunos les sonrie la vida y llegan a tener una familia feliz...
ResponderEliminarvaya equilibrista Carmen! que graciosa es! parece como si hubiese estado jugando desde un tacataca de mas pequeña.
Cada día la vemos mas marchosilla, como se notan los cuidados de sus papis!
La tenéis que llevar a la piscina, a nadar y jugar en el agua, se lo pasaría bomba!!
bueno, ahora "me voy" a Kazasjtan! je,je
bss, pìlar
Hola amigos pero que flexibilidad ya lo ireis viendo mi Maria es una pasada.
ResponderEliminarque bien el poder visitar el orfanato la verdad que nosotros no pudimos y nos fuimos con esa cosilla.
bueno que cada dia esta mas bonita y se la ve super feliz.
Un beso desdes Málaga.
Pedro, Carmen y Maria Jiawei.