lunes, 27 de abril de 2009

¿CON LOS PIES EN LA TIERRA?


Este es nuestro hotel, la parte superior, parecida a un ovni, es un restaurante. Está en la plata 45; las vistas son increíbles, y más por que cuando estas cenando y sin moverte ves 360º de la ciudad: las mesas están en una zona que gira, tarda dos horas en dar la vuelta completa, de modo que mientras cenas ves todo ShangHai.
Anoche subimos a cotillear, cenar es un poco caro. En la planta 47 se puede tomar una copa con musica de jazz en directo.
Ganas nos dieron ..... pero la peque es más importante y no eran horas.


Hoy hemos ido primero al consulado a solicitar el visado de Carmen y la inscripción en el registro; el jueves nos dan el visado y queda completada la burocracia (en China al menos).

La visita para esta mañana era una zona de galerías de arte moderno, pero por mayoría absoluta hemos cambiado la visita por otra al ShangHai World Financial Center donde está el observatorio más alto del mundo: 474 metros, planta 100.

El edificio es como dos cuchillos unidos por la base de las hojas, de forma que si los miras por el lado plano esto es lo que ves.
El primer ascensor nos ha subido hasta la planta 94, a 423 metros en 40 segundos. Una escalera mecánica y otro ascensor nos han puesto en el mirador.

En dos palabras: IM PRESIONANTE



El mirador es un pasillo de unos 5 ó 6 metros de ancho con el suelo y las paredes de cristal; el pisar el vacio a 474 metros de altura junto con la oscilación del edificio es una sensación indescriptible. Carmen ha dejado a la niña en el suelo y se tambaleaba como una borrachina.




Las vistas, las sensaciones, las perspectivas......en fin, todo en general ha sido alucinante. Como anécdota decir que 20 personas han subido 100 pisos oliendo la caca de mi niña (menos mal que sube deprisa).












Por último ya os hemos dicho que a Carmen le gusta la calle, pues aquì va una muestra, aunque dicha calle quede un poquito más abajo de lo habitual.

2 comentarios:

  1. Es alucinante verte cuando miras a través de la ventana y eso que lo que te veo es la espalda, me imagino la cara de alucinada que tienes que tener.
    Un beso muy fuerte.

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  2. Echo de menos ver a la pitufa ¡ya queda poco! ayer estaba dormida y hoy supongo que será igual. Esa monigota se ha metido en el corazón y ya no se puede pasar sin ella, aunque estoy acostumbrada a no ver a mis nietos todos los días, pero les añoro. Disfrutar de lo que os queda de viaje, aunque estéis deseando llegar a casa. Un beso.

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