No sé por donde empezar por que parece que hubiésemos salido de casa hace un siglo, pero debe ser el cansancio.
Los vuelos han ido en hora y bastante tranquilos, pero el París - Beijing se hace eterno.
En el aeropuerto nos ha recogido nuestro guía (se llama Javier) y nos ha traido al hotel para dejar las maletas y ducharnos. No ha habido tiempo para descansar. El hotel es una pasada... de lujo.
Hemos comido y nos hemos ido a la plaza de Tiananmen. Impresiona lo grande que es. Para acceder a la plaza te pasan por el scaner, como en el aeropuerto. Así de sonrientes hemos posado para la foto:

Despues hemos entrado el la Ciudad Prohibida. Es impresinante por todo: lo grande que es, la cantidad de gente que hay... una pasada. Dentro de la Ciudad nos han parado unos chinos. Pensábamos que nos pedían que les hiciesemos una foto con su cámara y lo querían era hacerse una foto conmigo!!! Se han hecho una foto cada uno, y yo como si fuese la atracción de feria.
Por la noche hemos visitado el mercado nocturno de Donghuamen, pero este merece una entrada a parte.


¡QUE GUAY!!!!
ResponderEliminarpero que bonita es, cuanto me alegro,sobre todo por carmen,por tener una madre tan maravillosa,os quiero un beso para los tres(s la peque muy apretado)ah soy toñi
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